Conferencia del Dr. James J. Horn: El gran legado de las escuelas de español en Cuernavaca

 

IMG_0630Conferencia del Dr. James J. Horn: El gran legado de las escuelas de español  en Cuernavaca

En 1973, acompañé a mi primer grupo de estudiantes de la universidad de NY por un semestre de estudio de español en Cuernavaca. Eso fue hace 41 años.
Fue una experiencia increíble para mí, y tuve la suerte de que mi universidad, SUNY en Brockport NY, me animó a volver con otros grupos de estudiantes durante 25 semestres.
También dirigí giras educativas de estudio a otros seis destinos en México, y 20 destinos en  total en ocho países, por un total de cerca de 150 grupos de viajeros estudiosos.

Acompañar en la enseñanza de  grupos de estudiantes  jóvenes y  adultos fue una experiencia de aprendizaje también para mí. Los maestros siempre aprenden de sus estudiantes y por eso me gustaría compartir con ustedes algunas de las lecciones que he aprendido de estas experiencias en las escuelas de español.

UNO: Estudiar en el extranjero y los viajes al extranjero pueden superar los prejuicios, las percepciones erróneas, y el etnocentrismo. Los estudiantes y los viajeros descubren que hay formas divergentes de percibir los problemas y que los estereotipos que comúnmente conocen  no son tan ciertos como se piensa,  por ejemplo, descubren que el mexicano flojo y sentado a la sombra bajo un enorme sombrero no existe. Que los mexicanos trabajan más horas y con trabajos muy difíciles además de tener un sueldo menos remunerado que sus semejantes norteamericanos.

DOS: Una segunda lección de esto  es que la presencia de tantos estudiantes extranjeros y viajeros  en México ayuda a romper prejuicios o ideas erróneas que algunos mexicanos podrían tener de los norteamericanos.

Historias o noticias en la prensa y la televisión mexicana dan la impresión de que los norteamericanos son racistas, arrogantes y materialistas, además de no querer y discriminar a los mexicanos, y que consideran a México como una cultura violenta dominada por los delincuentes. Cientos de familias mexicanas en Cuernavaca y miles de otras partes de la República han dado la bienvenida a los estudiantes extranjeros en sus familias con los brazos abiertos. Y descubren que los estudiantes extranjeros son respetuosos, no racistas, de mente abierta, además de estar ansiosos de aprender y adaptarse a su nueva cultura. Es así, como los estudiantes norteamericanos, jóvenes y adultos, se han ganado el respeto y la admiración de sus anfitriones mexicanos. Es un respeto mutuo que ha caracterizado a las experiencias que las escuelas de español promueven.

TRES: Una tercera lección es que la experiencia de estudios en el extranjero tiene un impacto poderoso en la construcción de la auto-estima, la auto-confianza, y el empoderamiento. La mayoría de los estudiantes no son jóvenes sofisticados y de familias ricas de grandes ciudades. Muchos de ellos provienen de pequeños pueblos y aldeas rurales. Mis estudiantes de SUNY Brockport, eran en su mayoría de pequeñas ciudades y muchos de ellos nunca habían estado fuera de los E.U. Y de pronto se encontraron en una cultura totalmente diferente, teniendo que hacer frente a los desafíos diarios, explicando las necesidades que se tienen a sus familias pero con un español carente; encontrar direcciones en la ciudad, confundir los autobuses; y adaptarse a los nuevos alimentos y costumbres. Y aquellos que hemos tenido la alegría de trabajar con ellos en las aulas o en el hogar es realmente agradable tener una carta diciendo: “Muchas gracias porque fue la experiencia más grande de mi vida”

CUATRO: El estudio de estudiantes extranjeros y viajeros extranjeros tienen un impacto económico muy importante. En Cuernavaca, los beneficios financieros durante el auge del español fueron en los años 70, 80, y 90. Cientos de estudiantes llegaron en las semanas del verano, decenas de universidades enviaron grupos por semestres completos, por lo menos diez mil estudiantes llegaron cada año, lo que contribuyó los ingresos de sus familias de acojo, y aumentaron las ventas de los bares, pizzerías y tiendas de recuerdos. Pero el impacto económico no sólo fue en México. Gracias a TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) miles de empresas estadounidenses  y canadienses descubrieron que necesitaban personal que hablará español. Así que miles de personas negociantes que llegaron a Cuernavaca regresaron a sus países para enriquecer a sus empresas

Debido a los problemas del TLCAN y de inmigración, sin una lengua extranjera en los E.U. las universidades tienen una alta demanda para profesores de español, los profesores estadounidenses saben cómo enseñar la gramática con la ayuda de un libro de texto pero algunos no pueden mantener una conversación en muy fluida en español. Debido a eso han descubierto que sólo un par de semanas en Cuernavaca pueden mejorar significativamente sus habilidades para hablar y mejorar su rendimiento en el trabajo. No sólo los educadores se han beneficiado de la demanda de los hispanohablantes en los E.U. y Canadá. Y es por eso que las escuelas aquí ofrecen programas para los trabajadores sociales, las enfermeras y otros profesionales de la salud, para la justicia penal y los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Y por lo que el impacto económico de estudio en idioma español ha enriquecido a ambos lados de la frontera. En conclusión, los beneficios en las cuatro áreas sobre las que he hablado han sido inconmensurables. Por lo consiguiente como maestros o administradores escolares, políticos, funcionarios de gobierno y periodistas, debemos hacer todo lo posible para cuidar este legado, y que las escuelas de español no solo sobrevivan, sino que prosperen, y continúen brillando como embajadores de este idioma. Larga vida a las escuelas de español, vivan Las Escuelas de español, viva Cuernavaca, viva Morelos, viva México.

 

 

 

 

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